Parasha-5

Parashá Ha’azinu No. 49

Devarim (Deuteronomio) 32:1 – 32:52

“Ha’azinu” (Dar oído, escuchar)

Deuteronomio 32:1 Escuchad, oh cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca!

Devarim 32:1 Ha’azinu hashamayim va’adaberah vetishma ha’arets imrey -fi.

La Parashá que nos corresponde leer esta semana se titula Ha’azinu, esta Parashá consiste de un perek (capitulo) de 52 pasukim (versículos). Ha’azinu literalmente significa dar oído. En la primera parte de la parashá encontramos el canto de Moshé y concluye con los últimos cinco pasukim cuando el Eterno manda a Moshé subir al monte Nebo y ver de lejos la tierra prometida, previa a su muerte. Moshé alaba al Eterno por todas Sus obras perfectas y por sus caminos de justicia, quien únicamente fue quien creó y sustento a Su pueblo, lo protegió y lo alimento cuando vagaron por el desierto.

Este cántico de Moshé está hablando de toda la historia de Israel desde el principio hasta el final.

Contenido de Está Parashá: Devarim / Deuteronomio 31:1-30.

  • Devarim 32:1-6 “El Nombre y la obra de HaShem por el mundo y por Israel”.

El canto de Moshé. Los cielos y la tierra pone como testigo de sus palabras. La obra del Eterno es perfecta, Sus caminos son de justicia, el Elohim fiel, sin iniquidad, justo y recto.

Los cielos y la tierra son tomados como testigos por causa de su firmeza, Jeremías 31:35-37. El rollo de la Toráh puede ser quemado, pero no las estrellas ni las piedras. Son testigos muy firmes. Isaías 65:17-18; Revelación 21:1.

El Mesías Yeshúa refleja el carácter del Padre, y eso también él es llamado roca, Isaías 8:14; 28:16; Mateo 16:18; Romanos 9:33; 1 Corintios 10:4 y 1 Pedro 2:8.

Nuestro Mashiaj Yeshúa esta citando “una generación perversa y torcida” en Mateo 12:39 y 16:4.

HaShem sigue llamándose Padre incluso de los hijos perversos; Lucas 15:24.

  • Devarim 32:7-12 “El origen de Israel”.

Remembranza de los días en Egipto y como proveyó de las necesidades en el desierto, como protegió e instruyó y guardo a nuestro padres como la niña de su ojo.

32:8 Cuando vuelva Mashíaj, Israel tendrá todo el territorio prometido. Los límites prometidos a Avraham fueron fijados según la cantidad de hijos de Israel que van a poblar esa área durante el reino mesiánico, Bereshit (Gén.) 12:7; 15:18-21; Shemot (Éx.) 23:31; Bamidbar (Núm.) 34:2ss; Devarim (Deut.) 11:24; 34:4; Melajim alef (1Reyes) 4:21; 1 Crónicas 9:26; Salmo 80:11; Romanos 4:13.

32:10 Israel es la pupila del ojo del Eterno. Salmo 17:8, Zacarías 2:8-9, Proverbios 7:2.

  • Devarim 32:13-18 “La prosperidad y la apostasía de Israel”.

El Eterno guía y protege alimentando a nuestros padres con lo mejor de lo mejor, más engordó Yeshurún (Israel) y abandonaron al Elohym que los hizo, y menospreciaron la Roca de su salvación.

32:13 Aquí se refiere a la tierra de Israel que es vista como el lugar más alto del planeta. Por eso nunca se habla de bajar a Israel, sino siempre subir. Hacer “aliyá”, “subida”, es la forma hebrea de hablar de Israel.

32:14 Esto habla del tiempo del rey Shelomó en adelante, 1 Reyes 5:2-3; Amós 6:4, 6. Los

32:14 Este texto también nos enseña que el vino simboliza la sangre. Por eso Mashiaj dice que la tercera copa del seder de Pesaj representa la renovación del pacto con Israel en su sangre que es vertida para el perdón de muchos, Mateo 26:28; Marcos 14:24; Lucas 22:20; 1 Corintios 11:25.

32:15 Es la primera vez que aparece la palabra Yeshurún en las Escrituras. Es uno de los nombres de Israel. Según el rav Ibn Ezrá viene de “yashar” que significa “recto”. Hay tres niveles de espiritualidad en los tres nombres de Israel. Yaakov – Israel – Yeshurún, 33:26, 28. Yeshurún es el más alto Este texto habla de la apostasía que hubo en el pueblo al final del reino salomónico y después de la división del reino. La prosperidad causó justamente lo que la Toráh había advertido. Se olvidaron de HaShem en sus riquezas y la cosa iba para abajo, tal como lo había dicho HaShem, Devarim 8:11-14 y 19-20.

  • Devarim 32:19-28 “La pérdida de Israel después de su apostasía”.

Nuestros padres provocaron al Eterno y lo irritaron haciendo abominaciones. Mas el Elohym de nuestros padres oculto su rostro de ellos y envío calamidades sobre ellos.

32:21 Como los hijos de Israel tomaron como sus dioses los que no eran Eloha, en hebreo “lo-El”, Hashem toma un pueblo que no es pueblo, en hebreo “lo-am”. Se puede interpretar el texto de manera que habla de los gentiles que, por causa de la apostasía de Israel, recibe la posibilidad de entrar y formar parte del pueblo divino, obra del Mesías Yeshúa. Oseas 1:10, Romanos 10:19, 11:11 y 11:13-14.

32:26 Según Najmánides, las palabras “los dispersaé” se refiere a las diez tribus, y la frase “borraré la memoria de ellos” se refiere a las dos tribus. Según él, por los méritos de los padres los judíos fueron salvos de esta sentencia.

32:27 Si no hubiera sido por el honor del Nombre de HaShem y por los méritos de los padres, las doce tribus hubieran sido eliminadas. Pero HaShem tiene un plan de restauración, no sólo para los judío, sino para todas las doce tribus. Números 14:13-16; Deuteronomio 9:28; Ezequiel 36:20-23.

32:28 La gran mayoría de los hijos de Israel no ha hecho caso de la Toráh a lo largo de la historia, y por eso es un pueblo privado de consejo y falto de discernimiento. El hecho de que la mayoría de los judíos rechazó al Mesías cuando vino la primera vez, es otra muestra de la gran ignorancia de las profecías mesiánicas que hay en la Toráh, que apuntan claramente hacia Yeshúa de Natseret.

  • Devarim 32:29-39 “La dispersión de Israel entre las naciones”.

Fue por el Eterno que Yisrael fue entregado a sus enemigos. A su tiempo El Eterno vera la aflicción de su pueblo, venganza y retribución traerá a su pueblo.

32:35 La venganza es solamente de HaShem. Ningún hombre puede tomar la venganza en sus propias manos. El hombre puede defenderse pero nunca vengarse. Si una persona quiere vengarse privadamente está tomando el lugar de HaShem, haciéndose Elohimy es un pecado muy grave. Él es el Juez Supremo, no nosotros. Sin embargo, Él puede delegar su autoridad a los hombres, de manera que las autoridades tienen, no solamente el derecho, sino también la obligación de ejecutar la venganza de HaShem sobre los pecadores, cuando sus pecados están al descubierto. Romanos 12:19-21, Hebreos 10:28-31.

32:36 A partir de este momento empieza el proceso de restauración del pueblo agobiado por los enemigos y las maldiciones por causa de sus pecados. Cuando el poder de Israel sea destruido, vendrá el Mesías como un guerrero libertador, Daniel 12:7.

32:39 “Yo hago morir y hago vivir” – Aquí hay otro texto en la Toráh de Moshé que habla de la resurrección de los muertos. Génesis 22:5; Éxodo 3:15; Mateo 22:31-32; Deuteronomio 31:16; 1 Samuel 2:6; 2 Reyes 5:7; Salmo 16:10; 49:15; 73:24; Job 19:25-27; Isaías 25:8; 26:19; 53:12; Daniel 12:2; Ezequiel 37:1-14; Oseas 6:2; 13:14. Este texto nos enseña que la resurrección va a suceder en relación con la última guerra contra Israel. El Mesías vendrá en las nubes del cielo y en ese momento los muertos en el Mesías serán levantados y junto con los que viven creyendo en él, serán arrebatados al aire, (ni al cielo), después de haber sido investidos con cuerpos eternos que serán semejantes al cuerpo de resurrección del Mesías Yeshúa. Entonces serán juzgados según sus obras.

  • Devarim 32:40-43 “La salvación de Israel y su influencia mundial”.

Alabanza sobre la justicia de su pueblo.

Aquí se habla de la última guerra contra Israel antes de la segunda venida del Mesías Yeshúa. Este texto concuerda con Zacarías 14:1-15 y Revelación 19:11-21. Después de esta guerra vendrá el reino mesiánico con mil años de paz sobre toda la tierra. Zacarías 14:16-21; Revelación 20:1-6.

  • Devarim 32:44-52 “La muerte de Moshé”.

La advertencia de Moshé después del canto, de aplicar al corazón de las palabras de testimonio, mandar a los hijos cumplir con todas ellas para largura de años y vivir en la tierra. El Eterno permite a Moshé contemplar la tierra prometida desde el monte Nebo. La muerte de Moshé sobre el monte Nebo.

32:47 Ninguna parte de la Toráh carece de significado. Todo es importante. Al poner en práctica la Toráh hay una vida bendecida en este mundo y vida eterna en el mundo por venir. La Toráh de Moshé habla de Yeshúa y da testimonio de su obra redentora. Yojanán (Juan) 5:46-47.

32:52 Moshé imploró tanto a HaShem que le quitara la sentencia y le dejara entrar en la tierra. Pero HaShem dijo que no. El motivo no fue solamente enseñar la gravedad de los pecados de los líderes. No fue solamente mostrar la firmeza en sus decisiones. El gran profeta Moshé, el que transmitió la Toráh al mundo, el que hizo grandes milagros y habló con el Eterno cara a cara. Este hombre, que había alcanzado el mayor nivel de santidad que un hombre pueda tener, no tenía suficientes méritos ni para pasar él mismo, ni para hacer pasar el pueblo a la tierra prometida. Sólo un hombre podía hacer que el pueblo pasara, su nombre fue Yehoshúa. La forma abreviada de ese nombre es Yeshúa. Esto nos enseña que la obra de Moshé no fue completa. La Toráh de Moshé no es suficiente para que el hombre pueda pasar de la muerte a la vida. Ni Moshé mismo pudo pasar a la tierra por causa de sus pecados. Sólo uno puede llevarnos al Olam Habá, el siglo venidero. Su nombre es Yeshúa. Por medio de Moshé, HaShem designó a Yehoshúa como el que iba a ser el líder para hacer pasar el pueblo de un mundo a otro. Yojanán (Juan) 11:25.

Resumen de la Haftaráh Ha’azinu: Sh’muel Bet (2 Samuel) 22:1-51.

Así como la Parashá de esta semana es una canción, la Haftará también está en forma de una canción. Su autor es el Rey David, quien la escribió en su juventud, y aparece más tarde casi de la misma manera en el Salmo 18. Así como el tema de la Parashá es la misión suprema del Pueblo Judío de traer al mundo el reconocimiento de D-os y Su Toráh. A través de su vida, el Rey David recitó esta canción en tiempos de entrega personal, siendo él un prototipo de Yeshúa nuestro Mesías y salvador, que limpia nuestros pecados.

“… Yo fui vigilante en contra de mi pecado” (22:24).

Cada persona está creada en función de perfeccionar un aspecto particular del mundo. Su Yetser hará (mala inclinación) se esfuerza para prevenirla de tener éxito en esa función en particular. Por eso, el Rey David suplicó a D-os que le de fuerzas para combatir el pecado que era específicamente ‘suyo’.

La primera palabra es “shuva”, “Retorna Israel a Hashem tu Di-s, ya que ha tropezado con tu iniquidad”.

Así el profeta exhorta al Pueblo Judío a dejarse caer en la misericordia del Supremo Rey de Reyes, y suplicar por clemencia, corrigiendo nuestros caminos, poruqe sólo El, en su gran bondad, anula el veredicto y perdona nuestros pecados y transgresiones. Job 5:17, Proverbios 3, Hebreos 12:5-9, Jitgalut (Apoc.) 3:19.

¡cuidémonos! Por cuanto del Eterno nadie se puede burlar, y el que bien se porta recibe su recompensa.

Brit Hadashah  Romanos 10:17 al 11 :27,   12:19, 15: 9-10

Hag Yom Ha Teruah Sameaj Shaná tová, Yom Kippur y Sukkot en nombre de Yeshúa ben David vuestro rey y redentor que pronto volverá!

 ¡Shabath Shalom!

Autor: Rabino Manuel David Goffman. PhD

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