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Parashá Ki Tavo No. 47

Debarim 26:1 al 29:8

Como en las últimas parashot, esta también continua repitiendo y enfatizando las enseñanzas dadas en la Torah en los cuatro libros anteriores. Esto teniendo en cuenta que el Pueblo estaba por entrar a conquistar Eretz Israel, y debían tener claro como obedecer los mitzvoth.

Capítulo 26:1 al 11: Una vez más enfatiza los diezmos y las primicias: Debían ser llevadas al Beth Ha Mikdash para el mantenimiento de los que ministraban en el mismo. Las primicias en las fechas indicadas en la Torah, especialmente en la fiesta de Shavuot o Primicias. Los diezmos se podían llevar en todo momento, aunque hemos visto en otros pasajes que había fechas determinadas para diezmos determinados. Los diezmos regulares el Pueblo los llevaba al alfolí en Shabbath.

 Los versículos 12 al 19 enseñan que en el año tercero, o sea cada tres años, había que dar un diezmo especial para los levitas, pobres, extranjeros y viudas. Termina este capítulo con una oración de declaración de obediencia a la Torah, y como consecuencia, las berajot del Eterno sobre Israel, por sobre las demás naciones.

Capitulo 27: 1 al 10: Se le indica al pueblo, edificar un altar de piedras revocadas con cal, sin ninguna imagen, al entrar a tomar posesión de Ha Eretz, la Tierra. Este altar debía ser levantado sobre el monte Ebal, para escribir sobre el los Mitzvot de la Torah.

 Los versículos 11 al 25 indican que representantes de seis tribus estarían sobre el monte Ebal, anunciando al pueblo las maldiciones que caerían sobre ellos si desobedecían. Los representantes de las otras seis tribus estarían sobre el monte Gerizím, para anunciar las bendiciones de obedecer. Y a continuación enumera las maldiciones, a las que el pueblo debía contestar con amen: sí, lo declaré y me comprometo. Esto fué cumplido literalmente bajo el mando de Yeshoshua, en el libro que lleva su nombre, capítulo 8:33 al 35.

Capítulo 28: 1 al 14 es una repetición ampliada de Vaykra, Levítico 26, y del mismo libro de Debarim, Deuteronomio 7, a la vez que es continuación del capítulo 27, las bendiciones de obedecer la Torah. El versículo 13 nos muestra claramente que todas las promesas y bendiciones son condicionales. Muchas veces hemos escuchado que Adonay ha puesto a Su pueblo, según en qué medio: Israel o la iglesia, como cabeza y no como cola, estando arriba y no debajo. Sin embargo el versículo completo y su contexto muestran la condición: “Si obedeces los mitzvoth de Adonay tu Elohim que Yo te ordeno hoy, para que los guardes y los cumplas”.

En los versículos 15 al 68, amplía también las consecuencias o maldiciones de la desobediencia, repitiendo y ampliando Vaykra 26. Otra vez llama la atención que las consecuencias o maldiciones ocupen muchos más versículos que las bendiciones. ¿Por qué será?

En el capítulo 29, versículos 1 al 8 Moshé los está preparando para, en los versos siguientes, que corresponden a la siguiente parashá, confirmarles el Pacto.

HAFTORA

 Yeshayahu 60:1 al 22

 Profecía con varios tiempos de cumplimiento. Por un lado es una profecía Mesiánica, esto es: que anuncia al Mesías, como en los versículos 1 al 3 y el 16. Si bien es cierto que también es una profecía que anuncia el Aliyá masivo de Israel a su tierra, lo que estamos viendo hoy, y que se seguirá desarrollando, este hecho está unido con el Mesías Yeshúa y su reconocimiento como tal por los Judíos, una vez que los goyim, gentiles lo hayan reconocido. Ver Romanos 11: 25 al 27, y Lucas 21:24.

 BRITH HA DASHA

 Matiyahu 13:1 al 23

 La tan conocida Parábola del Sembrador, relatada por Yeshúa y mal interpretada en algunos casos. El texto nos dice que la semilla es la Palabra del Reino: La Torah. ¿Y cuál es la diferencia entre las distintas tierras en las que cayó la semilla? La buena tierra es la persona que recibió y cree en fé (Emuná) en el Mashíaj Yeshúa, y por ende la presencia del Ruaj Ha Kodesh le lleva a vivir en obediencia y dar fruto.

Romanos 11:1 al 15 Es un hermoso y tremendo pasaje, en el que Rav Shaul, bajo inspiración del Ruaj Ha Kodesh, presenta la gran verdad de que Israel y la Torah siguen vigentes con la venida del Mesías Yeshúa. Los Goyim que creen y reciben a Yeshúa son injertados en el buen olivo, que sigue siendo Israel viviendo por el Mesías Yeshúa en el Ruaj Ha Kodesh en obediencia a la Torah. Claro que aquellos de Israel que “cayeron” deben ser re injertados.

Comments

  • Pedro
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    Todah rabah Adonay. Muchas gracias por este resumen. Que HaShem continué bendiciendolos.

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