Parashá Emor No. 30

Vayikra 21:1 Vayomer Adonay el-Moshé emor el-hakohanim beney Aharon ve’amarta alehem lenefesh lo-yitama be’amav

Levítico 21:1 Y dijo el Eterno a Moisés: Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y les dirás: (El sacerdote), por un muerto entre su pueblo, no se impurifique,

Esta es la Parashá “Emor”, que se traduce “habla”. Esta expresión envuelve la idea de revelar algo por medio de la alabanza, lo cual denota alegría, gozo, entusiasmo, refiriéndose a la forma como debe transmitirse estos mitzvot; también tiene la idea de ramaje o crías.

El mandamiento que se evoca es la prohibición de contaminarse con muertos.

La importancia de estar en estado de pureza, desde los ministros que están a la cabeza hasta el más pequeño de los servidores es tan grande, que una impureza en alguien puede ser suficiente para impedir que desciendan las bendiciones celestiales sobre todos los hermanos.

Queridos hermanos, no nos contaminemos con el pecado, mantengámonos apegados a la santidad de la Toráh por medio de Yeshúa HaMashiaj y la guía del Rúaj HaKodesh, entonces tendremos vida de gozo y lluvia de bendiciones para nosotros, nuestra familia y toda nuestra congregación.

Contenido de Esta Parashá: Vayikrá (levítico) 21:1 al 24:23.

Vayikrá (levítico) 21:1 al 15.

Las leyes de los kohanim (sacerdotes) y cohen gadol (sumo sacerdote).

Vayikrá 21:1      El pueblo en general necesita vivir en santidad, pero los sacerdotes tienen la responsabilidad de vivir en un nivel de santidad superior al pueblo, porque tienen el derecho de estar más cerca de HaShem en el servicio del santuario. Un sacerdote no puede tocar un cuerpo muerto. La palabra hebrea que ha sido traducida como “persona” es “nefesh” que significa “alma”. En este caso la Toráh llama un cadáver humano “alma”.

1 Kefas (Pedro) 1:13 – 21, 1 Kefas (Pedro) 2:11 – 12.

Vayikrá 21:2   El sacerdote común sólo puede contaminarse por la muerte de siete tipos de familiares: esposa, madre, padre, hermano, hermana soltera, hijo e hija. Por estos debe guardar luto e interrumpir su servicio en el templo el día de su entierro.

Esta ley tiene una excepción llamada “met mitsvá”. Un “met mitsvá” es un cadáver que es encontrado en un lugar desértico o uno que ha “muerto que no tiene parientes” que se ocupen de su funeral. Cuando no hay otra persona que pueda realizar el entierro, el kohén debe hacerlo aunque se contamine. No obstante, no pierde su ministerio sacerdotal por eso. Levítico 19:16b, Lucas 6:27 – 36, Lucas 10:29 – 37.

Vayikrá 21:3  Cuando la hermana se haya casado, el sacerdote ya no tiene el derecho de tocar su cadáver o asistir a su entierro. El mandamiento de mantenerse alejado de todo otro cadáver se sigue guardando hoy en día entre los varones descendientes de los sacerdotes en el pueblo judío.

Vayikrá 21:4 Según Rashí, esto significa que un sacerdote no puede contaminarse por el cadáver de una esposa no apta para él, mientras que ella esté “entre su pueblo”, es decir, si ella tiene conocidos que puedan enterrarla, porque él profanaría su status de kohén. Los hijos de una unión entre un sacerdote y una mujer no permitida para él no tienen el status sacerdotal y no podrán comer de las cosas consagradas.

Vayikrá 21:6 Eloha no necesita los sacrificios para alimentarse. ¿Entonces qué tipo de alimento puede constituir los sacrificios? Alimentan la relación entre HaShem y su pueblo.

Vayikrá 21:7      Las mujeres prohibidas para los sacerdotes son las siguientes: Zoná (una mujer que ha tenido relaciones sexuales prohibidas), Jalalá (la hija de un kohén que ha nacido de una unión ilícita, por ejemplo de un matrimonio entre un sacerdote y una zoná o guerushá), Guerushá (una mujer divorciada), y Guioret (una mujer gentil convertida al judaísmo). v.14, Matitahu (Mateo) 1:13 – 21.

El Beit Din tiene la autoridad para disolver un matrimonio entre un kohén y una mujer ilícita para él.

Vayikrá 21:8      Aquí está escrito que el kohén es santo para nosotros. Esto implica que debemos hacer que el kohén sea distinguido en nuestras congregaciones. Salmos 15:4, 1 Kefas (Pedro) 2:17.

Vayikrá 21:9      La hija de un sacerdote que tiene relaciones ilícitas merece ser quemada. Su adulterio es castigado por medio del fuego, mientras que los demás israelitas, si cometen el mismo delito, son ejecutados mediante la lapidación, apedreamiento.

Vayikrá 21:11 Como el texto dice que no puede acercarse, o “entrar”, a un cadáver, se entiende que no puede estar bajo el mismo techo.

Vayikrá 21:12 Esto no significa que nunca pueda salir del santuario, sino que no puede salir de allí para acompañar a un difunto aunque sea padre o madre. Sin embargo, un sumo sacerdote tiene el deber de enterrar a un “met mitsvá”. Este texto nos enseña que si un sacerdote común sirve en el santuario en estado de luto lo profana, pero el sumo sacerdote no.

Vayikrá 21:13 Yeshúa HaMashíaj es el Kohen HaGadól celestial y, por eso, no puede tener una novia que no sea virgen, Hebreos 3:1, Revelación 14:1-5.

Vayikrá 21:15 Los hijos de un sacerdote que nacen de una unión ilícita son profanos para el sacerdocio.

Vayikrá (levítico) 21:16 – 22:16.

Las leyes de los kohanim en cuanto a alguien con defecto físico, el cual no podrá acercarse al altar a ofrecer sacrificio
Vayikrá 21:17 Es importante que los sacerdotes no estén dañados físicamente. Tiene que ver con dar un mensaje correcto del Mesías. La sombra tiene que coincidir con lo verdadero, 1 Pedro 1:19b, Hebreos 10:14.

La ofrenda de Mashiaj perfecciona a los que van a servir en el ministerio, para que no haya defecto sino que estén “sin mancha, ni arruga ni cosa semejante”, Efesios 5:27.

Vayikrá 21:19 Si el defecto es sanado podrá servir como sacerdote. Un sacerdote con defecto no puede entrar en el lugar santo.

Vayikrá 21:21 Esto nos habla de la perfección en el sacrificio del Mesías. Hebreos 7:25-27, Efesios 1:4 .

Vayikrá 21:22 La palabra hebrea que ha sido traducida como “pan” es “lejem” y significa tanto “pan” como “alimento”. Al hacer la bendición por el pan antes de comer, todos los demás alimentos están incluidos.

Vayikrá 22:6 Este texto nos enseña que una persona no queda libre de su impureza ritual con la caída del sol si antes no se ha sumergido en una mikvé.

Vayikrá 22:7 No es el agua de la mikvé en sí la que definitivamente purifica, sino el factor tiempo, marcado por el sol. El simbolismo de la mikvé es la muerte y la resurrección y al ponerse el sol se queda purificado el que se haya sumergido en la mikvé. Es una alusión al momento cuando murió el Mesías. Todas estas cosas muestran el plan de redención de HaShem para restaurar el mundo de la caída en pecado que sucedió por la tarde. Como el pecado entró en el mundo por la tarde, el Mesías tenía que morir por la tarde Esta es la razón por la que una persona queda purificada en esa hora, porque se está conectando espiritualmente con la redención que vino por medio de Yeshúa el Mesías. Génesis 3:8, Mateo 27:46-50, Zacarías 14:7.

Vayikrá 22:8 El que come animales limpios que no han sido matados correctamente, se vuelve tamé, ritualmente impuro. Hechos 15:19-21.

Vayikrá 22:9 Aquí se refiere a que el sacerdote tiene que guardarse de toda contaminación para poder comer de las cosas consagradas. Si un sacerdote come de las cosas consagradas en estado de impureza es objeto de muerte por parte del cielo.

Los mandamientos son los que santifican una persona. El pecado consiste en quebrantar los mandamientos. El que dice que los mandamientos ya no tienen validez está anulando la realidad del pecado y haciendo inútil el sacrificio del Mesías. Él murió para quitar nuestros pecados, lo cual implica que murió para que nosotros dejemos de ser desobedientes a los mandamientos. El que enseña que el Mesías Yeshúa murió para anular los mandamientos no tiene conocimiento o es un mentiroso.

Para estar cerca de HaShem hay que vivir en santidad. La santidad es un resultado de la obediencia a los mandamientos. No hay santidad sin obediencia, y no hay obediencia sin disciplina. Por lo tanto, no hay santidad sin disciplina. Juan 14:15, Juan 15:10, Ezequiel 5:7, 2 Reyes 17:13.

Vayikrá 22:15 Las cosas consagradas se refieren a la terumá, la ofrenda que se da al sacerdote de los productos agrícolas antes de dar el diezmo, que es el tema de estos versículos, Números 18:12. Si los sacerdotes dan de la terumá a los que no son parte de la familia de los sacerdotes, la ofrenda será profanada.

Vayikrá (levítico) 22:17-33

Las leyes del holocausto para todo aquel varón de la casa de Israel y forastero que trajere vacuno, ovino o caprino, que debía ser sin defecto.
Vayikrá 22:18 La ofrenda hecha con un voto, en hebreo “neder”, recae sobre la persona, de modo que está obligada a cumplir con su voto de dar una ofrenda. Por tanto si la ofrenda se pierde o se queda descalificada por alguna razón, hay que reemplazarla por otra.

En la ofrenda voluntaria, “nedavá”, la obligación recae sobre el mismo objeto que es destinado como ofrenda. En el caso de perderlo o si se queda descalificado no hay obligación para reemplazarlo.

Vayikrá 22:20 HaShem merece lo mejor. En nuestras ofrendas se ve cuán importante es HaShem para nosotros. Si damos una ofrenda mediocre o de segunda categoría, estamos dando un mensaje en los cielos de que nuestro Padre celestial no es importante ni digno de honra. Si damos una ofrenda cara, de la mejor calidad, estamos mostrando cuándo valoramos a HaShem. Este pensamiento se encuentra en Malaquías 1:6-14.

Vayikrá 22:21 Este texto nos enseña que el Mesías ben Yosef, que tenía que morir como un sacrificio agradable para HaShem, tenía que ser un hombre perfecto, sin imperfección, sin pecado, sin yetser hará. Si Yeshúa hubiera sido imperfecto, con defecto, no serviría como sacrificio delante de HaShem, Efesios 5:2.

Vayikrá 22:24 La última parte del versículo no está hablando de sacrificar animales en la tierra, sino de castrar animales en la tierra de Israel. Esto nos enseña que está prohibido castrar cualquier animal doméstico o salvaje. Y si está prohibido castrar animales, mucho más prohibido será castrar a los seres humanos.

Vayikrá 22:31 La primera parte del versículo habla del estudio de los mandamientos de la Toráh y la segunda parte de la realización de los mandamientos. No está permitido estudiar la Toráh sin tener la intención de cumplirla, ni está permitido enseñar a otros si ellos no tienen la intención de cumplir lo que aprendan.

Vayikrá 22:32 El que intencionalmente quebranta los mandamientos comete profanación del Nombre de HaShem, en hebreo “jilul HaShem”, Ezequiel 36:20-31.

“seré santificado entre los hijos de Israel” – Este mandamiento de santificación de HaShem, en hebreo “kidush HaShem”, implica negarse a quebrantar un mandamiento, incluso bajo la fuerza, hasta estar dispuesto a dar su vida por ello.

 Vayikrá (levítico) 23:1-21

Las Jaguim (fiestas) sagradas del Eterno.

Vayikrá 23:2      La Toráh dice que estas son las fiestas señaladas de HaShem. Esto nos enseña que originalmente no son las fiestas del pueblo de Israel, sino de HaShem. El pueblo de Israel no las ha inventado, sino que han sido reveladas desde el cielo. Estas son las fiestas de HaShem y su pueblo ha sido hecho partícipe de estos momentos que son importantes para Él. En este programa festivo de HaShem está revelado todo el plan de redención para el mundo.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “fiestas señaladas” es “moadim”, plural de “moed” que significa “tiempo y lugar señalado”, “cita”. Estas citas han sido fijadas por HaShem en el ciclo anual lunar. En estas citas HaShem está convocando a su pueblo para tener un encuentro especial con él. Él ha decidido revelar todo su programa profético mesiánico para la redención del hombre y toda la creación.

La palabra “mikrá” también significa “ensayo”. Así que estas fiestas son ensayos para algo mayor que vendrá, Lucas 22:15-16.

Este texto nos enseña que el sacrificio del cordero de Pesaj todavía tiene su cumplimiento final en el Reino venidero. Colosenses 2:17a.

Si estas celebraciones son ensayos para algo mayor que viene en el siglo venidero, ¿qué pasará con los que ahora no quieren estar presentes en los ensayos?

La palabra “kodesh” significa “santidad”. Esto nos enseña que estas fiestas no incitan al pecado, a la perversidad o el yetser hará, sino a una vida en santidad, dedicada al servicio de HaShem. Estas fiestas no son para los dioses falsos de las naciones sino exclusivamente para encontrarse con el Eloha de Israel. Como estas convocaciones tienen el carácter de santidad, es muy importante no incluir en ellas mezclas e influencias de las prácticas de las religiones paganas. No podemos profanarlas con elementos ajenos.

Como la palabra “moed”, “cita”, tiene que ver con un tiempo y un lugar, es importante que nos reunamos en el momento fijado en la cita y en el lugar fijado en la cita.

Vayikrá 23:3      El Eloha de Israel ha fijado una cita en cada shabath semanal para encontrarse con su pueblo en todos sus lugares de asentamiento. Si alguien decide hacer una convocación de santidad el día siguiente no va a tener el mismo encuentro con el Eloha de Israel, porque Él ha citado a su pueblo en Shabath y él no va a cambiar su Toráh hasta que pasen los cielos y la tierra. El que lea entienda. Mateo 24:35, Mateo 5:18.

Este texto habla del shabath como final de la semana. El primer día de la semana, llamado domingo, no es parte del fin de semana, sino el inicio de la semana siguiente. Según HaShem, la semana termina con el shabath.

Vayikrá 23:4 Los hijos de Israel tienen la responsabilidad de anunciar estas fiestas anuales en sus tiempos respectivos. Esta responsabilidad fue asumida por el Sanedrín, la máxima autoridad legislativa, para que todos los hijos de Israel celebrasen las fiestas en el mismo momento. En la actualidad, la gran mayoría de los judíos siguen el calendario que fue elaborado por Hilel II en el año 358 de la era común.

En total hay ocho fiestas anuales mayores divididas en dos grupos, cuatro en cada grupo:

Pesaj, la pascua – el 14 de Nisán.

  1. Jag HaMatsot, la fiesta de los panes ázimos – el 15-21 de Nisán.
  2. Omer Reshít, el primer omer – el día después del shabath en jag hamatsot.
  3. Shavuot, Pentecostés – 50 días después del primer omer.
  4. Yom Teruá, el día del clamor – el 1er día de Tishrí.
  5. Yom HaKipurim, el día de expiaciones – el 10 de Tishrí.
  6. Jag HaSukot, la fiesta de las cabañas – el 15-21 de Tishrí.
  7. Sheminí Atseret, el octavo día de asamblea, retención o conclusión – el 22 de Tishrí.

Vayikrá 23:10 El omer es una medida de capacidad de unos 2.5 litros. Aquí la Toráh llama “omer” la ofrenda de harina de cebada, que es el mismo nombre que la medida. El omer es determinado como “reshít”, “primicias”, y hace referencia a la resurrección del Mesías Yeshúa.

Vayikrá 23:11 El Talmud (Menajot 66a) enseña que aquí se está refiriendo al shabath de la fiesta, es decir el 15 de Nisán. Los saduceos enseñaron que se refiere al primer shabath semanal después del sacrificio de Pesaj.

Vayikrá 23:12 Esto alude a la resurrección y ascensión de Yeshúa.

Vayikrá 23:14 Esto nos enseña que la resurrección de Yeshúa es la base para que otros puedan beneficiarse del poder de la resurrección, simbolizado en los granos que salen de la tierra, 1 Corintios 15:35-44.

Vayikrá 23:15-16 En tiempos del segundo templo había dos opiniones en cuanto a la manera de contar el omer, la farisea y la saducea. Los fariseos interpretaron que la primera palabra “shabath” en este texto se está refiriendo al primer shabath de la fiesta de Jag HaMatsot, panes ázimos, que cae el 15 de Nisán cada año, Levítico 23:6-7. También interpretaron que la segunda y tercera palabras “shabath” de este texto significan “semana”, que es uno de los significados de la palabra “shabath”.

Vayikrá (levítico) 23:22-31.

La ley del peá, (este rincón llamado en hebreo peá, era una parte de la siega y de la vendimia que el propietario debía dejar en beneficio del pobre, la viuda, huérfano y el peregrino.)
Vayikrá (levítico) 23:22 Si una persona cree en la Providencia de Adonai ¿cómo puede preocuparse de que no va a tener suficiente dinero para él mismo si va a dar más tzedaká (caridad)?¿Cuán grande es entonces nuestra obligación de dar caridad cuando nos damos cuenta de que Hashem, que provee nuestros ingresos, nos ordena esto? La Toráh pone a las leyes de caridad en el medio de las leyes de las fiestas, que atestiguan la Providencia Divina, para recordarnos que una persona que siente que le es difícil dar caridad seguramente es porque carece de fe en Hashem, El que nos provee.

Vayikrá 23:27 Este versículo empieza con un “pero”, en hebreo “aj”. Rashí dice que es por la distinción entre las personas que se arrepienten y las que no. Ninguna de las otras fiestas es de expiación, Yom Kipur sí. Yom Kipur constituye una fiesta única en su clase. Por eso se usa la expresión “aj”, “pero”, al presentar esta fiesta.

Vayikrá (levítico) 23:32-43.

La fiesta de Sukot -Tabernáculos-, y las instrucciones de ella, a los quince días del mes séptimo, será la fiesta de las cabañas, por siete días, para el Eterno.
Vayikrá 23:39 Sukot constituye algo fuera de lo común en comparación con las demás fiestas. Es la única fiesta que ordena un regocijo delante de HaShem. De esa manera Sukot constituye algo diferente y por eso está la palabra “pero” en el versículo 39.

Vayikrá 23:40 En Sukot hay un mandamiento para recoger cuatro tipos de plantas y alegrarse con ellas delante de HaShem. La Toráh no especifica cuáles son todas. La tradición nos ayuda a identificar las cuatro, que son: Etrog (una variedad de la cidra, se parece a un limón grande), Lulav (palmera datilera), Hadasa (mirto) y Aravot (sauce de río).

Vayikrá (levítico) 24:1-23

El castigo contra quien blasfemare contra el nombre verdadero del Eterno, es de muerte, irremisiblemente
Vayicra 24:10
En este pasaje hay una denominación que se le da al Eterno, y me refiero a Hashem, es una forma que el judaísmo usa para referirse al Eterno. Para entenderlo debemos descomponerlo en las dos palabras que contiene, es decir Ha que es el artículo “el” y Shem, que bien se podría traducir como “Nombre”, no obstante, Shem del hebreo, denota mucho más allá que el nombre, ya que la palabra en si misma nos habla de todo lo que una persona es, y que desde luego cada uno de nosotros no somos nada más nuestro nombre, ya que detrás de pensar en el nombre de una persona, es invariable que traerás a la mente muchas de sus características, de ahí que Shem estaría representando todas y cada una de las características que denotan a una persona incluyendo su fama, ahora bien, debemos entender que el Eterno tiene un nombre propio que transliterándose al español podría ser “HwHy””(yod, hei, vav y hei), no obstante, existen en las Kitbei Hakodesh (Sagradas Escrituras) muchas formas de referirse al Eterno, para denotar a una persona, pueden existir muchas formas de referirse a ella, en cada aspecto de su desempeño de vida existen varias formas las cuales la denotan, en algunos casos tiene que ver con su aspecto, en otros con su atributos, y en otros dependiendo el ámbito en el cual este involucrada, y lo que existe detrás de todas las denominaciones, características o atributos de alguien bien pueden representar su SHEM, de ahí que al Eterno, al igual que a una persona, dependiendo su intervención, actividad, manifestación, etc. Se le puede llamar de diversas formas, por eso, existirían veces en las cuales al manifestar Él, Su señorío sobre ti, bien le podrías decir: Adonai, y si tal vez esta manifestando su poderío y autoridad sería Elohym, y así podría poner varios ejemplos, pero cuando nos referimos al Eterno como Hashem, estamos denotando en una palabra todo lo que Él es, dado que todas las formas en la que le podamos denominar están incluidas en ese nombre: Hashem, por lo tanto resulta un perfecto comodín por así decirlo, en caso de que no sepamos dependiendo la situación, cual sería la forma correcta de llamarlo. Hashem es escritural, Vayicra 24:11 dice:
Y el hijo de la mujer israelita blasfemó el Nombre, y maldijo; entonces lo llevaron a Moisés. Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan.

Vayikov ben-ha’ishah ha’Isre’elit et Hashem vayekalel vayavi’u oto el-Moshe veshem imo Shlomit bat-Divri lemateh-Dan.

¿Te diste cuenta como Hashem sí aparece? Por favor, no aceptes todo lo que te digan, ¡constátalo!
Vayikrá 24:23 El procedimiento para la lapidación debería ser el siguiente: Empujar al condenado desde un lugar alto para aliviar su dolor, tirarle piedras, colgar el cadáver y enterrarlo antes de la caída del sol.

Haftará de EMOR

Yejeskel / Ezequiel 44:15 al 31
Esta sección del profeta Yejeskel aparenta repetir algunas de las leyes ya especificadas en la Parashá, pero realmente están anunciando la función especial que los hijos de Tzadok tendrán después de la reconstrucción del segundo Templo y la santidad que deberían tener. Los Kohanim normales y el Kohén Gadol actuarán como una familia de Kohanim Guedolim, liderando a la nación con un entusiasmo espiritual especial y perfección moral. El versículo final de la Haftará que parece repetir las leyes de Kashrut más básicas, es una advertencia necesaria para no permitir ninguna indulgencia que lleve a una negligencia general en el Kashrut.

BRITH HA DASHA EMOR

LUCAS 14:12- 24

¡Shabath Shalom!

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