Parashá Tazria No. 27

Vayicra 12:1. Vayedaber Adonay el-Moshe lemor. 2. Daber el-beney Yisra’el lemor ishah ki tazria veyaldah zajar vetame’ah shiv’at yamim kimey nidat devotah titma Levítico 12:1 Y habló el Eterno a Moisés, diciendo: 2. Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer, cuando hubiere concebido y dado a luz un hijo varón, quedará impura siete días; igual que los días en que está separada (del esposo) por su enfermedad mensual, quedará impura 

El vocablo “Tazria”, se puede traducir como “Concebirá” “ella concibe”.

Los mandamientos del Eterno son para vivirlos, debemos permitir que sean parte de nuestra vida aun desde el vientre de nuestra madre, Adonaí nos muestra aquí que quiere tratar con nuestras vidas aún antes que nuestra madre nos conciba.

El carácter y la santidad de Yeshúa Ha Mashiaj es lo que se revela en estos mandamientos. Así que hermanos permitamos que Yeshúa Ha Mashiaj sea formado en nosotros. Eso se logrará por medio de una entrega total e incondicional a Él, escudriñando SU Palabra y por fe ponerla en obra.

Contenido de Esta Parashá: Vayikrá (Levítico) 12:1 al 13:59.

Vayikrá (Levítico) 12:1 al 8

12:1 al 2 –No es lo mismo concebir que dar a luz. La concepción ocurre normalmente 38 semanas antes de un parto normal. El momento de la concepción influirá en el futuro del niño. Si los padres están teniendo su relación íntima en santidad y pureza, el niño es engendrado en santidad y pureza. Si alguno de los padres tienen lascivia sexual, ese espíritu es transmitido al feto en el momento de la concepción y en el futuro es muy probable que ese niño tenga problemas para dominar sus deseos sexuales. 1 Tesalonicenses 4:3-5

La circuncisión se hace el mismo día de la semana cuando uno nació. Si uno nación en shabath, es circuncidado el siguiente shabath. Si uno nació el tercer día de la semana, martes, es circuncidado el tercer día de la semana siguiente. La circuncisión es la señal del pacto entre HaShem y toda la descendencia de Abraham, como está escrito en Bereshit (Génesis) 17:11-13, Yojanan (Juan) 7:22.

Moshé no podía anular nada de lo que había sido establecido anteriormente. El pacto de la circuncisión no puede ser anulada por el pacto de Sinaí. De la misma manera el pacto renovado no puede anular los pactos anteriores, ni cambiarlos. Un pacto posterior siempre está basado sobre un pacto anterior. Cada pacto nuevo que es introducido confirma un pacto anterior y añade algo más para la santificación del pueblo.

Biológicamente hablando, el octavo día es el mejor momento para circuncidar al hombre. Es el día cuando la coagulación de su sangre es más eficaz que ningún otro momento de la vida. Además, antes de ser introducido en el pacto de la circuncisión, cada varón habrá experimentado, por lo menos, un Shabath. Si un niño judío no es circuncidado, se rompe el pacto con Abraham. Para ser judío hay que estar circuncidado en la carne.

El varón ha sido llamado a servir a HaShem de una manera diferente a la mujer. Es importante que el hijo varón sea introducido en el culto delante de HaShem cuanto antes. Por el brit milá, será marcada en su cuerpo la señal de la responsabilidad de presentarse ante HaShem durante toda su vida, Shemot (Éxodo) 23:17.

HaShem ha creado la diferencia entre hombre y mujer, y esa tensión es buena y necesaria para que la familia y la sociedad sean sanas. Los primeros seis años de vida son fundamentales en el desarrollo psicológico de cada persona. Ambos sexos, varón y hembra, necesitan a su madre en ese tiempo. La ausencia de la madre causa un daño psicológico en el hijo. Si la madre deja que su niño, o su niña, estén mucho tiempo bajo el cuidado de otras personas, causará un daño en el desarrollo de su alma. La madre ha sido capacitada para ser la mejor persona para cuidar a sus hijos, especialmente en sus primeros años de vida. El contacto con el padre también es vital para el buen desarrollo del niño. Pero especialmente durante el primer tiempo de la vida, la presencia de la madre crea en el niño un fundamento de confianza que luego es necesario en la relación con el Padre celestial. Por medio de la mamá el niño aprende cómo es la ternura de HaShem, Isaías 66:10-13

Veamos ahora como aplico la Toráh en la vida de Yeshúa.

Lucas 2:21 al 39. Aquí vemos el nacimiento y presentación de Yeshúa

La circuncisión: Lucas 2:21

Yeshúa fue circuncidado al octavo día. Aquí vemos que se le dio el nombre de Yeshúa en relación con la circuncisión, Génesis 17:5, 10. Esta costumbre judía, que todavía se sigue hoy en día, no está mencionada en el Talmud, pero sí en Lucas 1:59.

 Lucas 2:22-23 La redención del hijo varón primogénito, después de un mes, Éxodo 13:1, 12; 22:29; 34:19-20; Números 3:12-13; 18:15-16.

El precio de rescate para un niño primogénito es de cinco shekels. 41 días después del parto es la redención del primogénito, en hebreo “pidyón habén”, y la presentación de los sacrificios de la madre.

La idea detrás del precio de rescate es que todo varón primogénito pertenece a HaShem para ser sacerdote. Un cordero fue sacrificado para preservarles la vida de los primogénitos de los hijos de Israel justamente antes de su salida de la esclavitud. En ese momento HaShem santificó para sí a todos los primogénitos de Israel. Sin embargo, por el pecado del becerro de oro, los primogénitos perdieron el derecho de ser sacerdotes. Ese derecho fue traspasado a los levitas. Aún así, los varones primogénitos pertenecen todavía a HaShem de una manera especial. Por eso tendrán que ser presentados ante Él en el templo un mes después de su nacimiento para así ser redimidos y poder volver a estar con sus padres. Si Israel no hubiera pecado con el becerro de oro, Yeshúa sería uno de los sacerdotes en el templo en Yerushalayim.

Lucas 2:22  La purificación de la madre, después de 40 días.

Después de 40 los días Miryam ya estaba ritualmente pura para poder entrar en el templo. Aquí habla de la purificación “de ellos”. La Toráh no enseña que el niño necesitaba purificación después del nacimiento. Fue sólo la madre que necesitaba purificarse. ¿Por qué dice el texto que “ellos” fueron purificados?

Lucas podría haber incluido el rito de la redención del hijo primogénito en esta expresión. Pero es también probable que no se trate del niño, sino de Yosef. El se purificó en Yerushalayim. Para poder entrar en el templo, todos necesitaban purificarse. Es posible que este texto haga referencia a este hecho cuando Yosef y Miryam se purificaron antes de entrar en el templo para presentar a su hijo ante HaShem.

Lucas 2:24   Presentación de sacrificios por la madre, después de 40 días.

Lo normal era que la mujer presentara un cordero como olá y un pájaro como jatat. Pero si no tenía recursos para dar un cordero podía dar dos pájaros, Levítico 12:8.

Este texto nos muestra que Yosef y Miryam no tenían suficiente dinero para ofrecer un cordero. Lo maravilloso aquí es que ya tenían un Cordero. Ese Cordero fue entregado a HaShem y luego redimido. Por eso no necesitaban otro cordero, sino sólo un pájaro, que representaba la entrega total de la madre y el hijo a HaShem.

Vayikrá (Levítico) 13:1 al 8.

Aquí se comienza a describir con detalles el proceso para determinar la Tzaráat (mal traducida como lepra), y luego el proceso de la purificación.

En esta primera descripción vemos las afecciones superficiales de la piel.

13:2 – Ahora la Toráh introduce el tema acerca de la impureza causada por una plaga que es llamada “Tzaráat”. Esa plaga no tiene los mismos síntomas que la enfermedad llamada “lepra”. Por lo tanto, al traducir la palabra “Tzaráat” en “lepra” se crea una idea equivocada en los lectores. Aquí no se trata de la enfermedad lepra, sino de otra cosa.

Hay dos pensamientos fundamentales en cuanto a esta plaga. Algunos dicen que se trata de una enfermedad que ha sido extinguida, pero la mayoría de los comentaristas piensan que es una plaga sobrenatural que HaShem pone sobre las personas que cometen ciertos pecados, especialmente el pecado de lashón hará, calumnia. La Tzaráat es descrita en dos largos capítulos, lo cual nos enseña que este tema es muy importante. Hay algunos otros textos en las Escrituras que hablan de esta plaga. Esos textos nos pueden enseñar algo más sobre su origen. Éxodo 4:6-7.

Moshé tuvo Tzaráat en su mano como una señal. Él había hablado lashón hará contra el pueblo de Israel diciendo que no le iban a creer, Éxodo 4:1.

Vayikrá (Levítico) 13:9 al 17.

En esta segunda descripción vemos las afecciones en carne viva.

13:12-13 – En Isaías 1:18 se encuentra una referencia a este versículo.

De esto aprendemos que la Tzaráat está simbolizando el pecado. El pecado es lepra, Tzaráat, para el alma.

Vayikrá (Levítico) 13:18 al 23.

En esta tercera descripción vemos las afecciones de los músculos.

Vayikrá (Levítico) 13:24 al 28.

En esta cuarta descripción vemos las afecciones de las quemaduras de la piel.

Vayikrá (Levítico) 13:29 al 37.

En esta cuarta descripción vemos las afecciones en cuero cabelludo y barba.

Vayikrá (Levítico) 13:38 al 44.

En esta cuarta descripción vemos las afecciones de la piel en la cabeza.

Vayikrá (Levítico) 13:45 al 46.

Aquí se describe con detalles el proceso para los que poseen Tzaráat o estado de impureza.

Una persona afectada por esta plaga no podía vivir con los demás. Si su pecado había sido lashón hará, que tiene que ver con la relación social, ya no podía tener contacto con los demás, tenía que vivir solo. Ni siquiera tenía el derecho de asociarse con otras personas impuras. Así no podía pecar más con su lengua.

Mateo 26:6. Si un “leproso” no podía vivir con los demás, ¿cómo es posible que se diga que Yeshúa estaba en la casa de un “leproso”, uno que tenía la plaga de Tzaráat? Podemos presentar algunas interpretaciones diferentes:

  • Shimón había sido “leproso” y luego limpiado.
  • Shimón no estaba viviendo en su casa en esos momentos, sino sólo, fuera de la ciudad.
  • La traducción no es correcta. En la Biblia aramea se usa la palabra “garabá”, que significa “alfarero”, “artesano”. La palabra aramea “garbá” significa “leproso”. Por lo tanto, vemos que los que tradujeron el texto al griego del arameo cometieron un error al entender la palabra garabá como garbá, alfarero como leproso. Una traducción correcta del arameo sería entonces: La casa de Simón el alfarero. Esta es una muestra de que el texto de Lucas no fue escrito en griego originalmente.

Matityahu (Mateo) 8:1 al 4, Lucas 5:12 al 16, Marcos 1:40 al 45.

El hecho de que la Toráh está tomando mucho espacio explicando todos los detalles en cuanto a la plaga de Tzaráat, “lepra”, ha hecho que los sabios de nuestro pueblo hayan conectado esta plaga con el Mesías.

Vayikrá (Levítico) 13:47 al 59.

En esta séptima descripción vemos las afecciones en cualquier vestimenta, cortina o abrigo elaboradas con lana o lino, o cualquier utensilio elaborado en cuero.

 

Contenido de Esta Haftará Melahim Shotaj/ 2a Reyes 4:42 al 5:19.

Contenido del Brith Ha Dasha- Lucas 7:18-35

Esta haftaráh relata como El Eterno sana al general del ejército de Aram (Siria), pues era el metzorá o leproso, todo esto para declarar aún a los más poderosos que Hashem es UNO en toda la tierra y no existe un Elohim como El.
¡Shabath Shalom!

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